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La educación corporativa prepara de manera alineada con los objetivos empresariales, así como en nuevas tecnologías y procesos.

Educación corporativa, tendencia multidimensional que transforma

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En un mundo en constante cambio, nuevos elementos y plataformas se suman a este tipo de formación que contribuye al desarrollo personal, empresarial y organizacional.

Por: Malema De León  |  mdeleon@panacamara.org

La Educación Corporativa ha crecido ligada a conceptos de desarrollo y empoderamiento. Se ha hecho tendencia, y lejos de representar un gasto en el orden empresarial y profesional, es un método transformador para ser más competitivos y alcanzar objetivos organizacionales en un entorno de mercado cada vez más demandante.

Para Graciela Bocchi, consultora y facilitadora senior en  Gestión Humana de ADEN International Business School, la educación corporativa, como categoría o concepto general, incluye una gama de opciones por la cual cada empresa u organización gestiona el conocimiento del capital humano, en sus distintos roles, en función de la estrategia organizacional, los objetivos fundamentales y las necesidades de la operación.

“El dinamismo propio de la evolución social y tecnológica impacta en  los negocios y  en el conocimiento en general, por lo cual cada vez es más necesario que la organización se mantenga actualizada y forme a su gente, a través de la actualización y la capacitación. Es por esto que el proceso de aprendizaje y desarrollo ha ido creciendo en entidad y relevancia dentro de las áreas de Gestión Humana en las organizaciones”, indicó.

A juicio de Bocchi, Panamá no es ajena a esa realidad y evolución. Explicó que las organizaciones en general y las empresas en particular cuentan con departamentos  cada vez más especializados en esta función. “El gran desafío es unir esta función a la estrategia y la competitividad de la empresa tanto como a la empleabilidad y desarrollo de las personas”, concretó.

Sobre el tema, Julio Vidal, director de Desarrollo Organizacional de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), especificó que con la llegada al país de muchas empresas transnacionales en los últimos años, ha sido notable la aceleración de la educación corporativa, puesto que estas compañías, además de recursos, cuentan con una cultura de aprendizaje permanente,  en donde, como parte de su estrategia, se contempla el desarrollo del talento humano.

“Esta condición ha motivado que surja un ambiente que favorece la educación continua. Es así como muchas empresas locales que gozan de solidez económica y de gran prestigio también han incorporado estas buenas prácticas en beneficio del desarrollo organizacional. Incluso, las pequeñas y medianas empresas, Pymes, estimuladas y contagiadas por un entorno de educación continua, aun con sus limitaciones, procuran incorporar esta nueva cultura.

Vidal añadió que Panamá se ha visto beneficiado con esta nueva tendencia, porque eleva la preparación del recurso humano  al servicio de las compañías. “Incluso, se da una especie de competencia sana entre las empresas, puesto que muestran sentido de orgullo  al contar con talento sobresaliente y que ellos han contribuidos a forjar”, agregó. 

ADEN International Business School y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) han establecido alianzas para impulsar la capacitación y la formación de profesionales y colaboradores de diversas organizaciones e instituciones, mediante programas y módulos temáticos.

Al respecto, Vidal señaló que ADEN es socio benefactor de la CCIAP, la cual cuenta con gran tradición en el campo de la educación continua.  “Nuestro gremio diseña, organiza y desarrolla programas educativos dirigidos a diferentes segmentos de la organización. Son ofertas de capacitación que buscan reforzar los conocimientos y habilidades tanto del personal operativo como de algunos segmentos del nivel ejecutivo”. 

“Muchas empresas, y especialmente las de este gremio, respaldan los programas que ofrecemos por la calidad, seriedad y su aplicación inmediata, y es que la Cámara tiene plena conciencia de que la misión de educar no es responsabilidad exclusiva del sector estatal, por consiguiente, mantiene un programa robusto en materia de capacitación y desarrollo en beneficio de nuestros miembros y de la sociedad en general”, precisó Vidal. 

Inversión en educación corporativa

La plataforma virtual se ha convertido en medio idóneo para desarrollar las capacitaciones durante la pandemia.

La complejidad de los negocios de los clientes, unida a las demandas de calidad, hace necesario este proceso educativo para la competitividad organizacional y la confiabilidad operativa. Según Bocchi, la formación es un proceso transversal a la actividad clave o al negocio, que se sustenta y alimenta la cultura organizacional y el  capital intelectual. “Es una conjugación entre lo estratégico y lo operativo, entre las competencias de las personas y la diferenciación competitiva”, añadió.

De manera conjunta, sostuvo, una formación corporativa sistemática, diversa y sobre todo, orientada a la personalización de las necesidades y los perfiles, es también una herramienta de fidelización el capital humano, dado que es valorada como un factor de atracción sobre todo por las personas con más potencial. “Mi experiencia en Latinoamérica es que hay una directa relación entre empresas competitivas y de alta reputación corporativa, con su sólida estrategia y dinámica de formación y gestión del conocimiento”.

Las empresas que invierten en la capacitación y desarrollo de su gente tienen más oportunidades de alcanzar los resultados planificados. “A  través de la educación continua no solo logras que el recurso humano refuerce las competencias técnicas inherentes de su puesto de trabajo, sino que también es un mecanismo para motivar, alentar y desarrollar sentido de pertenencia en las personas que laboran en las compañías”, manifestó Vidal al referirse a la inversión en este tipo de formación “que refuerza los principios y valores tratando de construir equipos de trabajo sanos y confiables”.

“Es tan relevante el saber ser y el saber convivir, como el saber hacer. Existen grandes diferencias entre las empresas que comprenden que invertir en el recurso humano produce dividendos, mientras que las que no lo hacen propician todo lo contrario, por ejemplo, falta de identificación con los objetivos de la empresa, desgano, apatía y mucha frustración”.

Consultada por Enlace Empresarial, Mónica Ortega, especialista de Capital Humano de Nativa Holding Medios de Pago, S.L., indicó que invertir en este tipo de formaciones en los colaboradores genera un valor de diferenciación con sentido de pertenencia a la organización, le permites al colaborador desarrollarse profesionalmente e iniciar una carrera dentro de la empresa y que, a su vez, puedan aportar los conocimientos, habilidades y competencias para poner la estrategia de la compañía en movimiento. “Genera aprendizajes de habilidades empresariales contribuyendo a su propia empleabilidad y a enriquecer el mercado laboral”.

La inversión en formación de las personas de la organización debe ser constante, de acuerdo con Paulina Rodríguez W.,partner de Komunika Latam. En caso de reducción de fondos disponibles, “hay que ser creativo e innovador, incluso, apalancarse en alianzas o en talento interno. Dejar de invertir en capacitación no es una opción recomendable para ninguna empresa, porque va en detrimento del bienestar de las personas y por ende, en el de su productividad”, indicó a Enlace Empresarial.

A juicio de Rodríguez, es fundamental escoger plataformas de capacitación que se adapten a la realidad de la empresa y de todas las personas dentro de la organización, garantizando que puedan  acceder y hacer el mejor uso de cada una de las opciones.

Por su parte, José Gutiérrez, gerente de Desarrollo Comercial de Hikvision en Panamá, señaló que la educación corporativa y organizacional debe estar coordinada y alineada con las metas y expectativas de la organización. Según sus planteamientos, este tipo de actividad se puede considerar una inversión sostenible y sustentable, da mayor seguridad de que la empresa crezca en lo que le permite al colaborador crecer igual,  de forma profesional y personal, permitiéndole también, escalar niveles más altos y desarrollar su carrera. “Este aporte definitivamente se verá retornado a la compañía”, acotó.

Gutiérrez también indicó que en la medida que las empresas adopten nuevas posturas y maximicen con procesos o tecnologías sus formas de operar, así querrán invertir. “Se dice que el individuo está compuesto en un 10% de aptitud, y un 90% de actitud; siendo así, si las empresas invierten en el colaborador y éste tiene toda la actitud de vencer y trabajar por algo de lo que siente participe, definitivamente lo hará de la mejor manera y, seguramente, conseguirá el éxito”.

Pilar empresarial de éxito

Gutiérrez consideró a la educación corporativa como un pilar. “En algunos casos pudiera ser la columna vertebral de la compañía. Siendo sus colaboradores su activo principal, es importante que todo el equipo se sienta y se mantenga motivado, capacitado e identificado con la empresa, y que a su vez, sientan ese sentido de pertenencia con la organización”, dijo a Enlace Empresarial.

Explicó que una empresa con un objetivo definido y una misión bien establecida, y se los comunica de una forma eficiente a sus colaboradores, tiene un alto porcentaje de probabilidad de ser exitosa. “Al mezclar estos dos ingredientes, y replicarlo en todo el equipo de trabajo, es una fórmula ganadora”, aseguró.

“Considerando la realidad actual, se hace más importante que el individuo se capacite para dar lo mejor de sí, por múltiples razones; una, es que todo está cambiando, y de una forma muy rápida. Los comercios y los mercados están entrando en una era de hacer más con menos; y la empresa que no cambie, tiene altas probabilidades de desaparecer. ¿Qué debemos hacer para cambiar? Aprender cosas nuevas, aportar ideas innovadoras que nos permitan tener ese factor diferenciador que le dé convencimiento al usuario final que adquiera nuestros servicios o productos”, manifestó.

Esquemas de formación ante la crisis

En cuanto a los esquemas de la educación corporativa y cómo adaptarlos en tiempos de crisis, Graciela Bocchi se refirió a “tres grandes dimensiones de gestión del conocimiento”:

  • Aprendizaje en el rol o puesto de trabajo, que involucra asignaciones especiales, proyectos, enriquecimiento del rol, en definitiva, un desafío guiado y acompañado con procesos de reflexión y autoconocimiento que aumenten el perfil competencial de una persona.
  • Aprendizaje con otros, donde encontramos el coaching y el mentoring, así como las comunidades de práctica y los grupos de interés. Estos espacios cobran relevancia y demuestran su gran impacto en la transformación de competencias en la producción de nuevas prácticas y conocimientos.
  • Aprendizaje formal, corresponde a lo que tradicionalmente ubicamos como acciones sistemáticas de capacitación, algunas unidas a certificaciones y otras no. En este ámbito, el protagonismo lo tienen las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y la ‘gamificación’, junto con el microlearning y las metodologías híbridas.

Según Bocchi, en épocas de crisis es cuando más se requiere activar los procesos de educación corporativa, dado que a mayor incertidumbre, complejidad y cambio de horizontes, mayor necesidad de adecuación ya sea mental, psicológica o técnica de las personas y los equipos.

Recomendación y visión empresarial

  • “Es relevante que las personas cambien su paradigma, que aprendan nuevas disciplinas, o mejoren las actuales, que vayan acorde con todos los nuevos cambios que se están dando, inclusive, aunque la situación regresara a lo que era antes, ya las empresas están en un punto de no retorno, ya que quedó comprobado, que con la motivación indicada se puede llegar muy lejos, y que trabajando en equipo se pueden lograr grandes resultados”. –José Gutiérrez, gerente de Desarrollo Comercial de Hikvision en Panamá.
  • “Para garantizar la continuidad del aprendizaje, hay que replantearse el uso intensivo de plataformas tecnológicas y modelos pedagógicos para garantizar la continuidad del aprendizaje. Además, poner a disposición del alumno tutoriales o espacios de interacción con el facilitador. Hay plataformas o campus virtuales, dependiendo del presupuesto de la empresa y su capacidad, adaptables a sus necesidades”. Mónica Ortega, Capital Humano de Nativa Holding Medios de Pago, S.L.
  • “En situaciones difíciles, la empresa debe enfocar sus esfuerzos en brindar certidumbre y apoyo a los colaboradores, así como capacitación para la gestión de emociones y manejo de relaciones interpersonales. Es fundamental hacer un análisis del entorno, de la situación de la empresa y de las condiciones de las personas dentro de la organización para priorizar la inversión en los temas relevantes que estén afectando al grupo y frenando su posibilidad de concentración o atención de sus funciones dentro del ámbito personal y laboral”.- Paulina Rodríguez W., partner de Komunika Latam.
  • “Hay que cuidar no asociar formación a presupuestos, sino tener la agudeza de encontrar la posibilidad de formación que permite la disponibilidad de recursos con la que se cuenta, aún en épocas de escasez. Existen diversos accesos a la formación, incluso de modo gratuito, que aportan valor  siempre y cuando lo asociemos al objetivo que buscamos y a los resultados que queremos apalancar”.- Graciela Bocchi, consultora en Gestión Humana, ADEN International Business School.
  • “A consecuencia del Covid-19, la educación corporativa se ha estado impartiendo mediante los medios digitales, una oferta oportuna que se está aprovechando en el ámbito empresarial”.- Julio Vidal, director de Desarrollo Organizacional de CCIAP.

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